¿Qué es
el Método Tierra?

Un camino de vuelta a ti

Descubrir quién eres no consiste en añadir algo nuevo. 

Consiste en recordar aquello que siempre estuvo dentro de ti.

Qué es el Método Tierra

Y por qué no es lo que probablemente esperas.

Empecemos con lo que no es.
Porque a veces lo que algo no es dice más que lo que sí es.

El Método Tierra no es motivación. No es uno de esos sistemas en los que te levantas a las cinco de la mañana, te das una ducha fría y te repites afirmaciones delante del espejo hasta convencerte de que eres imparable. Nada de eso. 

La motivación es una forma de energía prestada: funciona mientras dura, y cuando se acaba hay que volver a buscar otra fuente externa.

Entonces, ¿qué es?

El Método Tierra es un camino para conocerte y vivir desde ti. 

Con todas tus capacidades desbloqueadas. No las que te gustaría tener. Las que ya tienes y que en la mayoría de los casos llevan años sin usarse porque estaban tapadas debajo de todo lo demás.

La premisa central es simple: hay una versión de ti que ya sabe lo que quiere, ya tiene lo que necesita, y ya está en el camino correcto. 

El problema no es que esa versión no exista. El problema es que hay una cantidad enorme de capas encima que impiden que sea la que opera habitualmente.

Por qué se llama Método Tierra

El nombre no es casual. La tierra es lo que nos sostiene. Es donde estamos.

Es donde vivimos esta experiencia. El método trabaja exactamente desde ahí: desde esta vida, desde este momento, desde lo que cada persona es y siente aquí.

Hay muchos sistemas de desarrollo personal que miran hacia arriba: hacia un estado de iluminación, hacia una versión futura de uno mismo. 

El Método Tierra mira hacia donde uno está parado ahora mismo. No para quedarse ahí, sino para partir de ahí.

Una sola promesa

El Método Tierra hace una sola promesa: que si te conoces de verdad y empiezas a vivir desde ahí, la vida se vuelve más fácil.

No perfecta. No sin problemas. Pero fundamentalmente más fácil.

La conclusión siempre es la misma: el problema casi nunca es lo que parece desde fuera. El problema casi siempre es que uno está viviendo desde una versión de sí mismo que no es del todo suya.

Sobre
Carmelo Romero

Hay personas que desde pequeñas saben que algo en ellas funciona diferente. Que ven cosas que otros no ven. Que sienten lo que le pasa a alguien antes de que esa persona abra la boca.

Carmelo era una de esas personas. Y durante años hizo lo que hace la mayoría cuando tiene algo dentro que no sabe dónde poner: intentó ignorarlo. Porque cuando eres joven y sientes cosas que no encajan con el mundo que tienes alrededor, la opción más cómoda suele ser hacer como que no.

Pero hay cosas que no se pueden ignorar para siempre. Un día, algo lo abrió de par en par. Una experiencia que no buscaba y que no pudo cerrar. Y en ese momento, todo lo que había intentado no ver durante años apareció con una claridad que ya no tenía vuelta atrás.

No fue cómodo. No fue tranquilo. Fue exactamente lo que los talleres del Método Tierra llaman un Dragon Khan: algo que lo reorganizó todo y que, visto desde hoy, fue el mejor regalo posible.

“Lo que yo transmito no es lo que he estudiado. Es lo que he vivido, lo que sigo viviendo, y lo que he podido ver que funciona también en las personas con las que he tenido la suerte de acompañar”

Lleva veinte años acompañando a personas, y tres años haciéndolo de manera profesional y a tiempo completo. En ese tiempo han pasado por su vida más de cuatrocientas personas de perfiles completamente distintos. Todas con una cosa en común: la valentía de mirarse.

Carmelo tiene una capacidad que pocas personas tienen: ve rápido lo que a otros les cuesta años ver en sí mismos. No siempre sabe explicar cómo lo hace. Lo usa. Y lo pone al servicio de que cada persona que llega a él pueda, por fin, conocerse de verdad y vivir desde ahí.

¿Es esto para ti?

Si tienes la valentía de mirarte. No hace falta que estés pasando por un mal momento para empezar.

 Este método acompaña tanto a quien atraviesa algo difícil, como a quien, estando bien, quiere vivir con más plenitud y más sentido.